viernes, 30 de noviembre de 2012

El centro de Lima en coma

¿Quién habrá tenido la dicha de ver en todo su esplendor el Centro histórico de Lima? Seguro disfrutó de las casonas que embellecían las calles con su impresionante arquitectura  colonial. Habrá sido un placer ver cada detalle en las paredes. Si estas hablaran contarían más de 200 años de historia de la ciudad de los reyes.

Hoy los limeños que circulan por el centro son testigos de la situación lamentable de más de 600 monumentos históricos que corren el peligro de colapsar. Pero ¿qué representan las casonas del centro para nosotros y para Lima?


Para Jorge Larrea, arquitecto quien trabajó en la restauración del inmueble casa Bodega y Quadra,  las casonas representan nuestro pasado,  historia e identidad. “Marcan nuestra evolución social, económica, artística y arquitectónica. Son parte de nosotros mismos porque allí vivieron nuestros ancestros”, explica.

El colectivo Al rescate del patrimonio arquitectónico de Lima con más de 3000 miembros en pro de salvaguardar del patrimonio cultural del Perú, afirma que existen dos niveles de interpretación: “El imaginario colectivo del pasado y las costumbres de la época (formas de vivir, formas de habitar la ciudad, formas de consumo, tendencias de estilo, gustos y colores) y el valor propio de sus formas irrepetibles, inigualables, el valor único de existir como objeto de arte, que puede ser admirado por cualquier ciudadano”.

Pese a su valor histórico la situación del patrimonio cultural de Lima es frágil según el viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, Rafael Varón Gabai,  debido “a la falta de mantenimiento, al abandono, a la presencia de humedad por instalaciones defectuosas, a la depredación de sus partes, a las malas intervenciones y a los usos indebidos".

Según Larreda, en general de las casonas “están en muy mal estado por la falta de mantenimiento, la desidia de algunos propietarios y la situación socioeconómica de la mayoría de sus ocupantes”, comenta.

A pesar de que el viceministro Varón afirme que gran parte de los monumentos declarados como Patrimonio Cultural muestran una compleja realidad "no solo se refiere a sus características constructivas y valores culturales, sino, principalmente, a una problemática social, económica y de saneamiento físico-legal". Y que para la adecuada conservación necesitarían recursos que no poseen en estos momentos.

En contraparte, para el Colectivo Patrimonio arquitectónico existe un abandono de parte del Ministerio de Cultura ya que no existen políticas culturales que incentiven al sector público- privado a invertir en recuperar y conservar estas casonas. “Sin embargo, estas políticas ya se aplican en países como Guatemala, Chile, México y Colombia, con gran éxito. La cultura es considerada factor determinante para el desarrollo sostenible y que en el Perú son todavía cuestionadas.”

Larreda señala que el patrimonio cultural en general, no es parte de la política pública, por ello, no hay una visión clara de porque ni para que se debe conservar. “Una equivocada “modernidad” conduce a eliminar las “construcciones inseguras de adobe y quincha”, para reemplazarlas por ladrillo y concreto, sin valorar que esa supuesta “inseguridad” permitió que sobrevivan 200 o 300 años.”

Si la situación precaria de los inmuebles en el centro de Lima continúa así,  en un posible terremoto se perdería más de la mitad de las edificaciones. Muchos piensan que la única solución viable es la demolición de las casonas por seguridad pero ¿es  esta la única salida?

Los miembros del Foro Patrimonio Vivo tienen clara su posición en contra de la demolición: “No es solución, es la acción más primitiva, que no merecemos porque "Lima en este caso es una civilización" con recursos en gran crecimiento, alto PBI, la seguridad debe de estar presente y es una responsabilidad pública, más aún en casonas, con alta tugurización. El patrimonio cultural las casonas son un bien público pese a ser propiedad privada. Existen tecnologías para evitar el colapso, de las casonas y de todo inmueble patrimonial que es un capital, una inversión, un activo de la ciudad, si lo perdemos nos quedamos en la ruina económica, social, histórica, perdemos todo.”

El colectivo Patrimonio Arquitectónico busca el concilio sobre este aspecto argumentando que los estudios de recuperación de casonas se realizan de manera transversal, por ingenieros, arquitectos, conservadores especialistas. “Cada casa merece un diagnóstico especial, es como auscultar a un enfermo. No todos los casos se parecen ni son la misma dolencia. Obviamente si la casa es recuperable, lo que debe hacerse es iniciar su recuperación y remodelación.”

Por otro lado, el viceministro Varón cree que un edificio en buen estado sea de quincha, adobe o ladrillo es seguro para sus habitantes. Pero que “el mantenimiento es responsabilidad última del propietario. Al final, el inmueble tiene propietario.”

El 80% del patrimonio cultural ya está en peligro de colapsar y podríamos perderlo en cualquier momento, como lo que sucedió en el incendio que termino por destruir parte de la emblemática casona El Buque. ¿Qué perderíamos si esto llegara a ocurrir con las demás casonas del centro?


“El impacto por la pérdida de los monumentos arquitectónicos es irreversible, una ves que se destruyen, se perdieron, aunque se construyan replicas idénticas, nunca será lo mismo” aclara Larreda, quien dirige diversos proyectos de conservación para que no tenga que llegarse a tener que construir un falso histórico.

El colectivo Patrimonio Arquitectónico es más pesimista en el futuro que viviríamos si continúan estos atropellos contra las casonas históricas: “El Centro de Lima perdería su status de "patrimonio de la Humanidad" y se convertiría en una almacén de Ripley o Saga Falabella. A este paso Lima se convertirá en un mega centro comercial lleno de tiendas y sin ninguna identidad que nos recuerde que alguna vez fue la Ciudad de los Reyes.”

Existen propuestas de ambos lados para promover la restauración y preservación de las casonas. El viceministro Varón explicó que se está desarrollando el anteproyecto de nueva Ley del Patrimonio Cultural de la Nación e incluye aspectos que agilizarían la intervención en los bienes declarados patrimonio. “Por ejemplo, en la disponibilidad de mayores recursos económicos e incentivos tributarios para el tratamiento de los inmuebles declarados.”
Larreda piensa que se puede requiere una institución encargada de su conservación y gestión, con autoridad, autonomía, recursos económicos, personal capacitado y legislación adecuada. “Con funcionarios que alienten la participación vecinal, la concertación entre los actores sociales y el uso de los espacios públicos como lugares de convivencia y ejercicio de la ciudadanía”, aseveró.

No obstante, en lo que sí todos coinciden es en que la participación ciudadana no solo es importante, es fundamental.  Los ciudadanos los responsables de la ciudad, del  Centro Histórico, del patrimonio que heredaran a las generaciones futuras.




sábado, 24 de noviembre de 2012

Movilización no al indulto

La posibilidad de un indulto al expresidente Alberto Fujimori, sentenciado a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad, llevó a distintas organizaciones de los derechos humanos y ciudadanos en general a protestar en contra de lo que ellos consideran constituiría un severo golpe a la justicia y a la democracia en nuestro país.