miércoles, 26 de septiembre de 2012

La prensa también tira piedras.

Como era de esperar, la mayoría de los medios de información han intentado tergiversar la verdadera situación de la huelga del Sutep. Cada vez que se lleva a cabo una huelga no se busca, en primer lugar, lo esencial que es informar claramente las razones y reclamos para que exista un conocimiento en la población sobre el tema, sino se crea controversia y solo informan sobre los sucesos violentos o escandalosos. Por ende, existe un desconocimiento que en este caso afecta a los padres y alumnos que no saben exactamente por qué aun no pueden regresar a clase los niños.

Que un hecho aislado como lo sucedido en la plaza de armas se convierta en titulares en los que de por sí condenan la huelga y llaman a los profesores violentistas muestra la imparcialidad con la que se difunden las noticias. A ello se suma la especial atención a los actos violentos en los que supuestos participantes de la huelga se vieron inmersos. No todos los profesores presentes son miembros de Sendero Luminoso como así lo quieren dar a entender la prensa, son profesores que defienden sus derechos legales en jornadas de movilización. La prensa opaca los exigencias de los maestros mostrando solo actos que a vista de la opinión publica son condenables. (Noticia aquí)

Lamentablemente los diez años de dominio del fujimontesinismo y la prensa chicha parecen no haber acabado.  Todavía se utilizan frases que están cargadas de subjetividad o al menos de descripciones de acciones dudosamente demostrables para poder desprestigiar las demandas de lo que consideran la oposición. ¿Y por qué razón lo hacen? Es de conocimiento público que cada medio de comunicación tiene una linea editorial. Esta es la guía para lo que se publique en el periódico y si la linea editorial apoya al gobierno, los textos deberán servir para apoyar las medidas gubernamentales y criticar a los que no la cumplan.


Las noticias acerca de la huelga, que es un tema de coyuntura para todo el país, se ve fácilmente opacado por temas menos importantes que al final la prensa se encarga de volverlos trascendentales, mientras que el problema de la educación  se ve relegado.

No cabe duda de que la información es parcial e incompleta. Parcial porque se centra criticar y/u opinar sobre la huelga e incompleta porque obvia partes de la misma. Pese a ello, la prensa continuara ofreciendo noticas que se hacen ver como informativas pero cuentan con un gran peso de opinion que trata de influenciar para solo dar una perspectiva del Sutep.



domingo, 16 de septiembre de 2012

El nuevo golpe

Otra vorágine se nos viene encima. El proximó estreno de Frecuencia Latina, La casa de los secretos, aparecerá en su televisor para continuar con la seguidilla de programas aculturales e insustanciales que se hacen llamar "reality shows" pero que terminan siendo caricaturas de la realidad.

No basta con adueñarse del espacio televisivo, estos programas toman vida propia en nuestro día a día. Son programas que fijan estereotipos y actitudes que repercuten en la sociedad. Ante nuestros ojos, el chisme, la pelea, la mentira, etc. son premiados y celebrados como regresando al tiempo en el que solo gana el más vivo. El formato "un grupo de desconocidos enfrentándose por dinero" suena terriblemente familiar pero así, y tomando la posta de sus predecesores,  no tengo duda que el nuevo programa de canal 2  se volverá un éxito. Y es aquí es donde me doy cuenta que no existe la intención desde los canales televisivos a cambiar la tendencia o del público a exigir contenidos de calidad.

"La casa de los secretos" me pone a pensar si no existirá otras alternativas para la programación o nos encontramos en una crisis de valores culturales. Como es posible que un producto tan caro como la realización de un programa televisivo se dedique a cosas tan poco importantes, a observar día y noche a un grupo de 18 extraños confinados en una casa utilizando más de 40 camáras. Entonces no es cosa extraña ver que hay poca oferta por contenidos educativos, de aprendizaje y culturales mientras que el apasionante mundo de los reality shows cada vez que aparece uno, se multiplican en otros canales y nos invaden porque lo importante es que venden.

Y ¿qué le queda a la golpeada teleaudiencia peruana?  Alguien me dijo: lo que vemos  es lo que somos. Si es que "La casa de los secretos" estará en nuestras pantallas es que aún seguimos acostumbrados al amarillismo y al aceptar el escándalo y la ridiculez como formas de entretenimiento. Lamentablemente aún no maduramos como sociedad, crecemos en economía pero no abrimos paso hacia el crecimiento cultural.